Localizado las páginas del texto de un libro del Padre Javierre en el se habla del Padre Prados

En este texto es  comparado con el Padre Tarín.

Texto del padre Jorge Loring, jesuita muy prolífico en obras y muy amigo del Padre Prados y que nos manda Antonio Padial

Documentos. Cartas. Testimonios. Historias.

 Recordando a Manuel Prados. Por Manuel Delgado

Recordando a Manuel Prado. Por Norberto Aramburu
 El Cuento del Cura Loco. Por Norberto Aramburu (Junio 2.003)
I II III IV V
TODO El Cuento del Cura Loco:
En 1.975

Ya muy enfermo...

El Padre Prados falleció el 29-dic-2006
Fotografía enviada por Antonio Padial y que fue la que apareció en prensa con ocasión de su fallecimiento.
Tumba de Manuel Prados

.

Si alguien más desea aparecer en la Web como coordinador, con su nombre, CorreoE y/o teléfono, que lo diga.

Gracias.

 

Bienvenido a esta Web sobre el Cura Prados.

Misa del 29 Diciembre de 2.018

Pendiente de fijar

Si desea dejar su testimonio en esta Web y en ABIERTO, se publicará al final de esta columna. Ultimo testimonio: 07 de Diciembre de 2.018

Cura Manuel Prados: Padre Prados

" Y no permitas jamás, que nunca nos apartemos de ti "

Cada 29 de diciembre, a las 20:00 horas, nos reunimos en una misa para Manuel Prados. Llámenos para quedar. Confirme la hora, pero en todo caso tiene que ser MUY puntual.
Misa 29-Dic-2.013
Vídeo de Manuel Prados enviado por Antonio Padial Sánchez

Antonio Padial nos manda el inicio de una carta que le remitió Prados en 1995

 En 1.995 estaba Antonio Padial  de profesor de Derecho en Ávila. El recorte tiene el interés de conocer su preocupación por el resultado de tantos años de trabajo y de qué habría sido de tantos y tantos jóvenes que estuvieron con él, que hicieron Ejercicios Espirituales con él y de los que nada sabía. Es la preocupación del sembrador que después de la siembra se pregunta si habrá frutos o no.

Fotos Para el recuerdo
Datos de interés:
Fallecimiento La noticia en prensa de su fallecimiento con comentarios como el compromiso con todos: sus denuncia de las nubes. Enviado por Antonio Padial Enero 2.013

Manuel Prado

Robo de Nubes Preocupado por unos aviones que podrían estar tratando las nubes para que no lloviera en Almería.  Ya hablé en su día con el Padre Prados y le expliqué que la escasez de lluvias era por las condiciones climáticas y por la orografía de la zona y que no había ninguna operación de aviones para evitar la lluvia, lo que además no es técnicamente posible.

Otros temas de interés:

Enlace del resumen de la entrevista al Doctor Antonio Petit sobre la Sábana Santa, emitida el domingo 03 de Marzo de 2.013 en Canal Sur, en el programa “Testigos hoy”.
Visitar:

 http://blogs.canalsur.es/testigoshoy/

Web: Sábana Santa También Interesante Trabajo:

Si la Biblia Fuera una Red Social

¿Por qué cambia la fecha de la SEMANA SANTA?
Cristo en el sepulcro: Entrevista al Escultor: Juan Manuel Miñarro. Por Óscar Gómez en EL MUNDO
El escultor: Juan Manuel Miñarro pdf
Un interesante viaje por el Universo Conocido hecho por el AMERICAN MUSEUM OF NATURAL HISTORY, en Youtube
Experiencias de viaje TIERRA SANTA

Si alguien desea contarnos su experiencia en Tierra Santa, que lo mande al coordinador.     Haga Click en las imágenes para acceder al enlace.

2 fotos de una Peregrinación 2 fotos de una Peregrinación Israel en un Kibutz Israel en un Kibutz
Torá

actualizada 07 de Dic. 2018

Vídeo de Manuel Prados

Enviado por Antonio Padial Sánchez

 Dic 2.011

 Son sólo unos pocos  segundos.

María (Almería)
Bautizo Norberto II
Boda de Antonio y Marigracia
MISA 2.009

29 de Dic

MISA 2.009

29 de Dic

MISA 2.010

29 de Dic

MISA 2.011

29 de Dic

MISA 2.012

29 de Dic

MISA 2.013

29 de Dic

  MISA 2.014

29 de Dic

MISA 2.015

30 de Dic

Y muchas más que quedan por compartir

Si alguien más desea aparecer en la Web como coordinador, con su nombre, CorreoE y/o teléfono, que lo diga.

Gracias.

Testimonio del 17 de Enero de 2.013   José Manuel Gallardo (Cabra)

José Manuel Gallardo: Soy de Cabra. Hice Ejercicios Espirituales varias veces con él. Estuve varios veranos en San Clemente y Zalea, incluso una Navidad en Duda –nos reunimos el día que asesinaron a Carrero Blanco-. Me gustaría contactar con la gente de aquella época. Espero contactar con alguien. No sería mala idea intentar vernos aquella gente que, hace la friolera de casi cuarenta años, pensábamos que haríamos otro mundo. Un abrazo.

Testimonio del 14 de Diciembre de 2.013   RECUERDOS DE S. CLEMENTE (1)   Paco Gómez (El Puerto de Santa María)

Paco Gómez (El Puerto de Santa María): Mis primeros recuerdos del P. Prados se remontan a principios del año 1.970, cuando hice unos ejercicios espirituales con él. Esta circunstancia creo que era la normal entre todos nosotros, el grupo de S. Clemente. Sus ejercicios espirituales a gente joven eran “famosos” y fuera de lo común para la época, incluidos los “efectos especiales” y la puesta en escena con los que adornaba sus charlas. A mí me ”enganchó” desde el principio y ya me comprometí para irme ese mismo verano a S. Clemente con él. Fraguamos una verdadera amistad que también trascendió a mi familia, mi hermano Juan también estuvo posteriormente en S. Clemente . Siempre que venía por El Puerto de Santa María, a dar ejercicios o de vacaciones, venía a casa y a mi madre le encantaban sus visitas.

   Muchos fueron los días que compartimos, veranos y navidades. Primero estudiando, después en el servicio militar (recuerdo que el cura escribió una carta al capitán para que me diera un mes de permiso) y ya trabajando, siempre deseando llegara la fecha para irme a S. Clemente.

   Estuve allí hasta que “nos echaron”. Y digo que nos echaron porque fue así. Llegó un momento en que el párroco de Huéscar que “atendía” S. Clemente, D. Manuel Gallardo se enfrentó con el P. Prados. Creo que no admitió nunca el protagonismo que alcanzaron entre la gente el cura Prados y su grupo. Entonces el obispo de Guadix nos prohibió volver a S. Clemente. El obispo era D. Antonio Dorado. Coincidió que en esa época nombraron a Mons. Dorado obispo de Cádiz y siguió manteniendo provisionalmente el obispado de Guadix. Recuerdo perfectamente que mantuvimos una reunión con el Sr. obispo en Cádiz, a la que asistimos Rafa Ortega, José Carlos, Jesús Muñoz y alguno más que no recuerdo y que desde el día anterior se quedaron en mi casa. Tras la reunión entendimos que había que dejar S. Clemente. No obstante, esas Navidades nos fuimos a pasarlas a Duda, donde nos acogieron tan bien como siempre.

  

Testimonio del 16 de Diciembre de 2.014   RECUERDOS DE S. CLEMENTE (2)   Paco Gómez (El Puerto de Santa María)

Siempre he pensado que el P. Prados nunca fue apoyado todo lo necesario por sus superiores, (más bien al contrario) ni reconocieron la importante labor que realizó durante tantos años con los jóvenes y con los más necesitados.

Me admiraba el cariño que todos le tenían. Tenía ese don especial con el que se ganaba a la gente desde el primer momento, su presencia sencilla atraía y no dejaba indiferente a nadie. Y ya cuando hablaba podía dejar boquiabierto al más descreído; así sus misas eran seguidas con tanta atención y sus sermones tan esperados y a veces temidos, ya que hablaba muy claro. ¡A ver que nos dice hoy D. Manuel! Decían los parroquianos en S. Clemente cuando iban a misa con una iglesia a rebosar. Era un gran orador y así lo prueba el que lo reclamases para sus ejercicios espirituales desde todos los puntos de España tanto monjas, como jóvenes, padres de familia…

Igual que era un gran orador era un estupendo escritor de cartas. Lo recuerdo con su inseparable Olivetti portátil. Se mantenía en contacto con todos a través de la correspondencia. No dejaba carta sin contestar y siempre muy ampliamente. Pienso que si le hubiera tocado vivir en estos días hubiera sido un entusiasta de Internet y usuario habitual del correo electrónico.

Como todo ser humano también, los que hemos convivido con él durante bastante tiempo lo pudimos comprobar, tenía sus prontos, su carácter. Aunque siempre su trato era exquisito y cariñoso alguna vez le vi alzar la voz o dar un puñetazo en la mesa, casi siempre con razón. En algunas ocasiones lo vi enfadado; en esos casos se mostraba serio y callado durante todo el día y al día siguiente explicaba los motivos de su enfado y pedía perdón. Su responsabilidad con todos y cada uno del grupo, con la gente de S. Clemente y con todo lo que suponía nuestra estancia en el pueblo, añadido a que nunca gozó de demasiada buena salud le hacía estallar en algunos momentos, cuando veía que algo no salía bien o ante gloriosas meteduras de pata de algunos de nosotros. En alguna ocasión tuvo que decirle a alguien que abandonara el grupo o sencillamente le indicaba que no volviera el próximo año. Se implicaba tanto en las cosas que siempre buscaba la perfección y eso era imposible.

Su labor en S. Clemente era tan intensa que en los últimos días de cada verano ya se le notaba muy agotado. Y es que sus jornadas eran muy intensas, lo mismo se pasaba varias horas junto a un enfermo, que tenía que ir a Huéscar para solucionar un problema de algún vecino. Además de S.. Clemente atendíamos otros pequeños poblados de los alrededores como El Canal, Duda, La Parra y muchas otras cortijadas. En todos eso lugares llegó a celebrar misa, cosa que jamás habían visto y el hecho de ver al cura allí delante de sus casas era todo un orgullo para ellos. A todos esos lugares íbamos nosotros diariamente, en grupos de dos o tres. Nuestra misión consistía en visitarlos en sus casas, charlar con los más viejos y sobre todo estar con los niños que cada día esperaban nuestra llegada con enorme ilusión.

Testimonio de Guillermo de Labra Morales Diciembre de 2.018

De: Guillermo de Labra Morales: A través de un amigo de la juventud he conocido la página web dedicada al P. Manuel Prados S.J.

Conocí al P. Prados hace muchos años cuando vino a Cádiz a dar unos ejercicios espirituales, mas tarde lo destinaron aquí donde estaba desapareciendo la Congregación de San Luis Gonzaga que había creado el P. Muriel S.J. Los jóvenes de la Congregación ya no iban por la casa, habían terminado sus carreras y estaban trabajando fuera de la ciudad, la mayoría. El P. Prados llegó con mucha ilusión, hasta el punto de cambiar el nombre de Congregación por el de Comunidades Cristianas, allí se mezclaban chicos y chicas, que antes no entraban en la Congregación las mujeres.

Aunque yo era un poco mayor de esta nueva savia y “enamorado” del P. Prados, seguí ayudándole en todo lo que podía o me pedía. Desgraciadamente esta Comunidad no dio los frutos que él quería y se marchó a Sevilla. Le seguí a través de las cartas, que conservo, y después de unos años le rogué que me casara con una chica que conocí en el centro. Se celebró la boda en la Casa de Ejercicios de El Puerto Santa María, la antigua, el 28 de Junio de 1.970 y fue una ceremonia familiar, sin convite, ya que mi madre con la que convivía había fallecido hacía tres meses.

Le seguí a través de cartas por esos pueblos de Almería, donde disfrutaba conviviendo con sus gentes, mas tarde enfermó y fui a visitarlo varias veces a Sevilla y una vez a Málaga, últimamente no podía escribir y entonces le llamaba por teléfono y charlábamos un rato. El día 29 de Diciembre del 2006, le llamé por teléfono para felicitarle las fiestas y la telefonista me dijo que acababa de fallecer.

Para mí fue un golpe terrible y días más tarde le escribí al P. Superior en Granada dándole el pésame y mandándole un recordatorio que había hecho para la Comunidad y su familia. La marcha de Manolo Prados, como yo le llamaba, ya supuso un gran golpe, porque era mi confesor espiritual y después de estar un tiempo “perdido” encontré a un franciscano, P. Nicolás, que siempre que estuviera la iglesia abierta, estaba en el confesionario.

Como era una persona mayor, también falleció y ahora a mis 77 años estoy en periodo de “prueba” con un salesiano, porque los jesuitas se han ido poco a poco y ya no queda ninguno. De la antigua congregación solo quedan DOS congregantes que mantienen el espíritu que sembró el P. Muriel y los segundos viernes de cada mes se celebra una misa por todos los que viven y los fallecidos, pero suelen ir dos o tres personas más.

Todos los días 1º de Enero, santo de Prados y desde que estaba en Granada, le mandaba un ramo de flores blancas para que supiese que no le olvidábamos. Es triste que en Cádiz no se le recuerde nada del tiempo que estuvo aquí, quizás porque la forma de pensar de aquellos jóvenes ha sido muy diferente de la que yo viví con el anterior director P. Muriel

Con esta carta hago un pequeño repaso de mi contacto con el P. Prados y no tengo ningún inconveniente en que se publique en la página web que ha creado para que quede constancia de su vida para aquellos que lo conocieron.      Atentamente Guillermo de Labra Morales